Trabajo de home office

Trabajos a distancia

Cada vez que los miembros de la junta directiva o los directivos pronunciaban discursos en el pasado y hablaban del futuro del mundo laboral moderno, el tema de la oficina en casa ya estaba al alcance de la mano. Horarios flexibles, ausencia de largas distancias para desplazarse, familia y carrera juntas bajo un mismo techo, esa era la teoría. Sin embargo, en la práctica, este tipo de trabajo sólo se implantó en casos aislados. ¿No dejar que los empleados trabajen en despachos o salas de conferencias de la empresa, sino en la mesa del comedor o en el salón de casa? Inimaginable para muchos jefes. En consecuencia, para la mayoría de los empleados seguía siendo una idea abstracta cómo se sentiría tener el hogar y la oficina en el mismo lugar. Pero actualmente esta brecha de conocimiento se está cerrando. La epidemia de Corona está ofreciendo al mundo laboral una prueba de campo sin precedentes. De un día para otro, directivos y empleados tuvieron que desalojar sus despachos y se vieron obligados a trabajar desde casa en su oficina doméstica.1

El llamado teletrabajo, que también se denomina trabajo electrónico, es también conocido en ergonomía como un término común para varias formas de trabajo. Todas las formas de trabajo en las que los empleados se comunican con los empresarios a través de las tecnologías de la información se clasifican como teletrabajo. El servicio que se presta está lejos del lugar de trabajo del empresario. En función del lugar de trabajo, el horario, las disposiciones contractuales y el tamaño de la infraestructura técnica, el teletrabajo puede dividirse en cuatro categorías principales. La bibliografía distingue entre teletrabajo móvil, teletrabajo colectivo, teletrabajo desde casa y teletrabajo alternativo.2

Qué puestos de trabajo son adecuados para el homeoffice

Según la normativa revisada, puede seguir siendo necesario permitir a los empleados trabajar desde casa, por ejemplo, si el espacio de la oficina debe ser utilizado por varias personas y no hay espacio suficiente para mantener el distanciamiento social. “El empresario tiene que tomar todas las medidas técnicas y organizativas adecuadas para reducir el contacto con las personas relacionadas con la empresa”, dice el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales alemán (BMAS). “El uso simultáneo de salas por parte de varias personas debe reducirse al mínimo necesario para la operación”.

Además, el trabajo en casa también puede ayudar a reducir el número de empleados que tienen que desplazarse al trabajo en transporte público. Aunque el empresario pueda minimizar el riesgo de infección en sus instalaciones, no puede influir en la seguridad de sus empleados en el trayecto al trabajo.

Muchos trabajos no pueden realizarse desde casa, por ejemplo en la producción, la logística o el comercio. También en otros ámbitos puede haber razones por las que no es posible trabajar desde casa, por ejemplo si los procedimientos operativos se ven restringidos. Esto puede aplicarse, por ejemplo, a los trabajadores de oficina encargados de distribuir el correo. En algunos casos, los requisitos de protección de datos y la protección de los secretos de la empresa también pueden ser un obstáculo para trabajar desde casa.

Trabajos de oficina en casa ortsunabhängig

Ya casi hemos dejado atrás un año difícil con Corona. La pandemia de Corona ha puesto nuestras vidas completamente patas arriba y, para muchos de nosotros, también nuestros métodos de trabajo. Las regulaciones al inicio de la pandemia de Corona han hecho que muchos empleados trabajen a distancia.

Desde marzo de 2020, ha habido un aumento del 20% de empleados que trabajan a distancia en comparación con el año anterior, según Statista. En abril de 2020, un total de 15 millones de trabajadores trabajaban a distancia.

Como resultado del trabajo a distancia, hay costes adicionales de electricidad, agua, calefacción y teléfono, mientras que el subsidio de desplazamiento (Entfernungspauschale) sigue disminuyendo cada día que pasa. Además, puede haber una posible reducción de los ingresos debido al trabajo de corta duración (Kurzarbeit).

En la declaración de la renta de 2020, se pueden deducir simplemente 5 euros por cada día natural que se pase trabajando exclusivamente desde casa. La cantidad global está limitada a 600 euros por año natural y el límite de días que se pueden deducir por trabajo a distancia es de 120 días. La suma global del Ministerio del Interior es válida para los años 2020 y 2021.

Trabajos 100% a distancia

Oficina o no oficina… esa ha sido la cuestión de las preguntas desde que estalló la pandemia. Al final, para proteger la salud de los trabajadores y contener mejor la propagación del virus, se impuso incluso la obligación de tener una oficina en casa, o más bien un derecho de oficina en casa para los empleados, una normativa que algunos empresarios criticaron un poco.

Sin embargo, muchas empresas también han notado que la productividad no ha disminuido en absoluto después de que los empleados se hayan trasladado a sus oficinas en casa, y que un concepto remoto puede incluso ahorrar costes (por ejemplo, de espacio de oficina). Pero, sobre todo, se han dado cuenta de que las empresas que siguen dispuestas a adoptar nuevos modelos de trabajo a largo plazo disfrutan de una enorme ventaja en el mercado de candidatos. El ser humano es un animal de costumbres y, sin duda, algunos se han acostumbrado a la “flexibilidad temporal” que han conseguido. Son conscientes de las ventajas que ofrecen los modelos de trabajo flexibles y también las exigen.

Es muy posible que las oficinas se queden mucho más vacías en el futuro a medida que las empresas establezcan nuevos modelos de trabajo. La pandemia ha dado el impulso, pero ¿se convertirá el concepto en la norma? La tendencia actual suscita preguntas, y muchos buscan la respuesta en los modelos híbridos, y con razón.